miércoles, 1 de marzo de 2017

Punto y final de un instrumento de escritura.






                                       Hoy dejaré una nota de despedida
con la última tinta que me queda en las venas, 
algo sencillo para que comprendas; 
algo corto como la propia vida 
que derramo cada vez que escribo. 
Acentuando palabras
 que deberían ser más bien interrogantes exclamadas.

Desde que te conocí tengo un corazón prestado,
que me empuja como musa inspiradora 
a escribir historias y
poemas sobre fondos blancos.
Con impulsos rasgados. 
Sintiendo el pálpito glorioso
 de los negros garabatos que transcribo,
en líneas desiguales y torcidas.

Me quedo vacío
después del tiempo que he pasado entre tus manos. 
Acariciado tantas veces por tus dedos. 
Poderosas razones que vinculan
en lazos de hermandad indestructibles.
Posabas tus labios en mi cuerpo buscando disipar las dudas, 
llamando a las ideas relevantes 
que formaran conceptos atrevidos y geniales. 
El calor de tus venas presentía entre textos de cálidos arrullos.

Me entregué a ti 
desde que me elegiste, 
como compañero de noches desveladas. 
Interminables sesiones de escritura he sumado.
Disipando fantasmas, 
inventando los tiempos venideros. 
Versamos sobre todo lo sabido, 
declamamos lo etéreo, 
traduciendo lo intangible de los sueños. 
Recreamos historias 
conjugando los verbos sin hablar y sin mirarnos.

Fue una comunión íntima y compartida,
trasmitida a golpe de emoción motivadora. 
Te serví fielmente, como instrumento 
para describir entornos, 
paisajes, personajes, circunstancias y misterios.
Mi anhelo ¡Perdurar! 
Para seguir siendo testigo de lo escrito, 
compartiendo la aventura en lo creado.

Mi consuelo
poder plasmar sin condición mi pura esencia, 
para que algunos sepan que existí. 
Que ahora acaba en unos pocos renglones mi periplo; 
los mismos en los que siento la agonía mientras trazo 
el suspiro que separa mi utilidad de lo inútil.
Eso que se llama muerte.

Pues al fin 
somos pasajeros efímeros, 
de letras manifiestas 
en tierras de ilusión y desarraigo. 
En concepto literal de desterrados.
Llegados a este punto final del abandono,
Lo presente es pasado,
el futuro es imperfecto indefinido.
Hallando otros, tras las huellas del camino
solamente lo escrito por nosotros.




Derechos de autor: Francisco Moroz.

20 comentarios:

  1. Me ha encantado, es precioso.
    Esas letras que nos hacen eternos.
    Un besillo.

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    1. Gracias María.
      Entendemos que siempre fue así: Las obras del hombre son las que permanecen.
      Besos

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  2. Bello, bello, bello.

    Un beso y gracias por tus letras!

    Fer

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    1. Fer eres muy amable. me alegro te guste. Creo que comprendes como escritora, lo que pudiera sentir ese instrumento en caso de que tuviera voz propia.
      Besos.

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  3. Bonitas letras para un instrumento de escritura que para mí siempre estará ahí. Escribir a mano siempre me ha parecido un ejercicio mucho más "personal" que hacerlo con un teclado, aunque lo importante son las letras y lo que significan, no cómo se imprimen esas letras en el papel (o en la pantalla).
    Además las caricias dedicadas a un lapiz, un bolígrafo o una pluma, nunca pueden ser iguales a las que se le dan a una tecla, ¡dónde va a parar!
    Besos.

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    1. La pluma, el bolígrafo, el lapicero y en su momento el estilo que marcaba en la cera de las tablillas. Instrumentos que de tener sentimientos expresarían su final con mayor o peor fortuna y acierto, pero idéntica emoción ante la despedida, que es para todos igual.
      El teclado nunca será lo mismo, aunque cuando se escribía con máquina tenía su encanto.
      Besos.

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  4. Qué real y conseguido lo del 'corazón prestado', porque el instrumento de escritura necesita de uno que dé vida a las letras.
    Bien merecen esos instrumentos un homenaje como el que les das en este post, aunque todo haya evolucionado tanto que, al final, nos limitamos a usarlos para firmar y, a veces, ya ni eso.
    Genial.
    ¡Un beso!

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    1. Algunos nos resistimos a dejar los bolígrafos y las plumas de lado, pero todo se andará con los adelantos cada vez mayores. Los textos ya se le dictan en algunas ocasiones al ordenador y a los móviles. Todo es más frío, no existe esa relación que los escribanos tenían con sus instrumentos.
      Nos volvemos más prácticos y menos románticos.
      Besos.

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  5. Bonito poema. Me encantan las plumas, pero no puedo escribir con ellas. Escribo de una forma muy extraña y me voy llevando con la mano la tinta de lo escrito antes. Mi mano hace de sello y voy dejando marcas. Si el bolígrafo no se seca rápido, también me pasa. Eso y mi malísima letra (la de caligrafía que habré hecho para nada) hace que me resulte odioso escribir a mano, al revés que a Kirke.
    Buen homenaje a un instrumento ya mítico, aunque precioso.
    Un beso.

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    1. Ese problema que tienes tú, lo tengo por duplicado yo por el hecho de ser zurdo; imagina que desastre cuando la tinta no se seca con tiempo suficiente.
      el teclado tiene ese problema superado aunque carece del encanto poético que contienen en esencia los instrumentos de escritura tradicional.
      Claramente la escritura rápida es casi incompatible con la calidad de los trazos y la inteligibilidad de los textos escritos. Los maestros calígrafos se entretienen mucho en su escritos que son en muchos casos auténticas obras e arte.
      Besos.

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  6. Que bonito es escribir a mano, la pluma con tinta, el bolígrafo, el lápiz, son instrumentos que se usaré toda la vida. Es como acariciar un libro por su lomo. Preciosa poesía y homenaje. Un abrazo

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    1. ¡Cierto! Es de esas cosas que tienen su encanto, es placentero cuando tienes un instrumento en tus manos que crea por ti, o te ayuda a hacerlo.
      El placer indescriptible de tener un libro y pasar sus páginas así como el de escribir plasmando pensamientos, poemas y relatos.
      No es lo mismo con los ordenadores ¡Ya te digo!
      Un beso.

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  7. ¡Hola Francisco!
    Lindo y delicado poema que pone de manifiesto a mi entender, esas letras que quedan impresas para la posterioridad, escritas tal y como dicta el corazón y donde se une el acto de narrar algo con el instrumento adecuado a tal fin.

    Me gustó volver a visitar tu casa y letras.
    ¡Un gran abrazo!!

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    1. Hola Mila. Un poco perdida últimamente, pero bienvenida siempre.
      Realmente lo escribí como homenaje a todos esos bolígrafos y plumas que pasaron por mis manos en su momento. Ahora casi han sido sustituidos generalmente por el teclado, pero nunca serán abandonados por mi definitivamente.
      Otro abrazo para ti amiga.

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  8. Me encantan las plumas y de hecho durante mucho tiempo escribí con ellas, me encantaba ese ruidito al escribir y lo rápido que parecía escribir, de hecho la usaba en la facultad para tomar apuntes.
    Dicen que las personas pasan pero las letras permanecen y siempre hay otros que vienen a leerlas, es bonito pensarlo igual que bonitos son esos versos sentidos que has escrito.

    Un beso

    Por cierto hace días que te quiero comentar que el nuevo favicon (¿se llama así? )con el que apareces, leí el otro día y cuando me fijo me doy cuenta que era un gato, pero resulta que cuando lo veo siempre me recuerda el perfil de mi querida Mafalda.

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    1. Tres o cuatro tengo yo muy queridas y usadas en mayor o menor grado. Ese ruido de rasgueado cuando se escribe en el papel con ellas, tiene un encanto que no se podría definir.
      Verba volant, scrīpta mānent es una cita latina de Cayo Tito al senado romano, que significan "las palabras vuelan, lo escrito queda".Y eso es una verdad tan grande como el templo de Minerva.
      Con respecto al avatar de mi perfil efectivamente es un gato, pero cuando se ve pequeño efectivamente se insinúa una Mafalda igual que la que tengo ahora puesta en la frase con enjundia del mes.
      Muchos besos Conxita. Gran observadora.

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  9. Un bello y sentido poema de despedida de algo (aunque parece humano) que nos ha acompañado durante nuestra vida de letras escritas, esa compañera, la pluma, que ha quedado prácticamente en el olvido por haber sido arrinconada por algo mucho más práctico pero menos romántico: un frío teclado.
    Un abrazo.

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    1. Siempre que se versa se le da cierto toque de humanidad a lo versado. Es algo innato en los que lo hacen, igual que los animales hablan en las fábulas y cuentos.
      Y efectivamente el romántico encanto de un stilo, bolígrafo, pluma de ave o pluma mecánica siempre serán insustituibles por más que nos empeñemos en lo contrario; como el libro electrónico y el de papel ¡No hay color! Pero el ser humanos valora lo práctico, efectivo e inmediato antes que el encanto de lo tradicional.
      Un abrazo.

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  10. Sensibilidad emocional ante tan bello poema
    Besos

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    1. Bonitas palabras las que me dejas después de la lectura. Agradezco tu valoración amiga Suni.
      Besos también para ti.

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