domingo, 20 de septiembre de 2026

Dominicus





El sol matutino, alumbra a tres personajes sentados en un banco de piedra, en un claustro del siglo XIII.

– ¡Amo los domingos! –Exclama Mateo estirando los brazos, desperezándose–. Toda gloria y alabanza se ha de dar al creador. No en vano Die Dominicus significa el día del Señor.

–No seas tan convencional. –Le reprocha Felipe a Mateo mientras se recoloca las gafitas de estudioso sobre la nariz– Antes que ``Dominicus´´ los romanos lo denominaban a este día como Dies Solis,  día del sol, y antes que estos los germanos lo conocían como Sunnudagr, que viene a ser lo mismo. El cristianismo lo cambió a conveniencia para disipar toda reminiscencia pagana. Los ingleses como siempre, lo dejaron como Sunday solo por dar por saco . Constantino fue el que lo declaró día de descanso.

–Reciclaje cultural. –Interrumpe el tercer personaje de nombre Perico, que se encuentra en esos momentos junto a ellos mirando fijamente al vacío, mientras se lleva una manzana a la boca mordiéndola con evidente apetito–.

–Puedo aportar más datos, –Vuelve a decir Felipe– Por ejemplo que para los judíos el día de descanso era el Shabbat. O que en ruso al domingo lo llaman Voskresen'ye, que significa "resurrección".

–Pues a mí me la repamplinfa tanta información. Tenemos que currar tanto el domingo como el sábado, Estoy hasta el moño de tanto ``Ora et labora´´ por causa del turismo conventual.

–Sigues siendo tan rústico como tu borrico, Perico.

–Ya sabéis que el hábito no hace al monje.



Derechos de autor: Francisco Moroz





30 comentarios:

  1. Hola, Frascisco, pues sí, ¿para qué es el día del sol, del señor y del descanso si hay que trabajar?
    Muy bueno tu aporte cultural al día, me ha sorprendido el término ruso.
    Mil gracias por participar en el reto del Tintero.
    Un abrazo. :)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Un día de sol caiga en el día de la semana que caiga es para disfrutarlo, no para estar en una oficina o taller metidos, o en un convento. Hay muchas maneras de bendecir al Señor, yo prefiero hacerlo en los días libres y de descanso.
      Y gracias a los que motiváis la participación, faltaría más.
      un abrazo.

      Eliminar
  2. Hola Francisco , bueno que descansen los que puedan y el resto el Señor dirá , los convencionalismos se fraguan bajo la sombra de los intereses eso está muy claro. Gracias por el aporte .

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Que descansen los que puedan y quieran, que también los hay adictos al trabajo, y eso les da vidilla. Personalmente el trabajo a mi me la quita, a ver si me jubilo pronto.
      Gracias por leerme.
      Abrazo.

      Eliminar
  3. Muy bueno el relato. Y he aprendido unas cuantas cosas acerca de los días y sus nombres. Muy buen aporte al reto.
    Un beso.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Al igual que fray Felipe soy adicto al conocimiento del origen de las palabras. Y en este caso los días de la semana no iban a ser una excepción.
      Gracias por comentar y como siempre estar ahí.
      Besos.

      Eliminar
  4. Es evidente que cada cual tiene su día preferido. De entre los días laborables, los currantes "normales" prefieren el fin de semana, pero hay quienes no tienen días de descanso y los sacerdotes y frailes estan entre ellos. Y no digamos los que, por su profesión (taxistas, maquinistas, bomberos, policías, médicos, etc.) tienen que curran incluso los días festivos para el resto del personal. El colmo del caso es que a alguien que se llama Domingo le toque trabajar ese día, je, je.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es cierto que los policías y bomberos trabajan algunos fines de semana en los que les toque guardia, pero igual de cierto que después libran cinco días seguidos en algunos casos. Yo sin ser funcionario tampoco libro algún que otro finde, tendría que haberme metido a fraile, al menos mis días estarían bendecidos.
      El que no se queja es porque no quiere.
      Un abrazo, Josep.

      Eliminar
  5. Hola, Francisco. Me encantó este intercambio verbal que se da entre los personajes. Cada uno con su muy particular visión sobre el día de descanso. Un día que por cierto, ellos no disfrutan. Nos podemos identificar con Perico, más pragmático, aunque para mí, Felipe con su inteligencia y conocimientos me resulta muy interesante. Abrazos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Siendo domingo, encontraron un momento de descanso y de relax en un rincón tranquilo del monasterio. Y es que ni los monasterios son ya, esos lugares de retiro y oración retirados del mundanal ruido.
      Entre estos tres hay para todos los gustos, como en botica.
      Un abrazo, Ana.

      Eliminar
  6. Es buenísimo el relato. Cada cual que descanse cuando quiera o pueda. Los hay que no lo hacen nunca y otros que no dan un palo al agua ningún día.
    Un abrazo, Francisco

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Los seres humanos nos cansamos de todo, hasta de no hacer nada. Somos inconformistas y raramente somos felices con lo que hacemos cuando es por obligación. Haría falta estar forrado de dinero para hacer lo que a uno le diese la real gana los trescientos sesenta días del año, y ya ves que hasta los ricos se hastían y hacen autenticas excentricidades de puro tedio.
      Un abrazo.

      Eliminar
  7. Y al séptimo día descansó el jefe. A ver si la tecnología nos regala una semana de dos días y un fin de semana de cinco (o un señor domingo de 120 horas), sin bajada de poder adquisitivo, eso sí. Aunque dudo que la nueva revolución tecnológica afecte al ritmo de vida monástico. Muy gracioso el homenaje a fray Perico y su borrico, una lectura que tengo pendiente sine die. Abrazo y gracias.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias a ti por tu lectura. La I.A vino para quedarse pero no para facilitarnos el trabajo precisamente sino para quedarse con el y dejarnos en la cuneta. El trabajo dignifica, dicen, y es verdad que el artesano así lo sentía. pero ahora nos hemos convertido en parte del engranaje industrial, en piezas prescindibles, en mecanismos desechables. En entes productivos sin personalidad y sin satisfacción por lo que hacemos. Los monjes no descansarán el domingo, pero llevan un ritmo más pausado como para degustar ese rayo de sol o el sabor de una manzana.
      Un abrazo, compañero.

      Eliminar
  8. Me ha hecho mucha gracia esa referencia final al turismo conventual. Pobres monjes, jeje. También me ha gustado mucho el contraste entre los personajes, ese tono más intelectual de los dos primeros frente al modo en que luego Perico baja las cosas a la realidad. Genial, Francisco.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Los monjes son hombres con la vista puesta en el cielo pero los pies asentados en el suelo. pueden ser místicos pero realistas, y en el tiempo que les ha tocado vivir a estos, saben, que el descanso lo tendrán cuando mueran.
      Entre el turismo masificado que invade como horda cualquier rincón del planeta y que ha llegado a los sitios de retiro conventual y las obligaciones de su devoto oficio no tienen espacio para la meditación, la oración y el descanso.
      Un mundo de locos.
      abrazos.

      Eliminar
  9. Hola Francisco! Es que hay vocaciones y profesiones que son dedicacion 24/7 y claro, uno igual no lo imagina hasta que esta dentro! Je je! Un abrazote!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Desde luego que sí, vocaciones auténticas tienen que ser aquellas que están supeditadas al servicio del resto de ciudadanos, menos la de los políticos que cierran por vacaciones pase lo que pase y allá se las arreglen los perjudicados. A estos les daba yo descanso carcelario o de paro permanente por incompetencia.
      Un abrazo.

      Eliminar
  10. Interesante recorrido filológico por el término "domingo". Lo del escanso es relativo y más ahora en la sociedad desacralizada en la que vivimos. Antes todo cerraba en domingo, pero hoy día podría decirse que todo abre. Así que domingo como día de descanso ha dejado de funcionar pues ese día trabaja mucha gente: empleados de comercio, taxistas, empleados de hostelería, empleados de gasolineras... Y eso sin contar a quienes por turno les toca como autobuseros, policías, médicos, enfermeras... En fin que el día de descanso ha pasado a mejor vida.
    Según te leía me decía: Javier está refiriéndose a sí mismo, pues sé que en tu trabajo también hay muchos festivos en que te ves obligado a dar el callo. ¿O quizá me equivoco?
    Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. El mundo de las palabras es apasionante. Tienen su historia, su recorrido, procedencia y curiosidades. Y en este relato no iba a ser menos, dado los cambios que se realizaron en los nombres de cada día de la semana a lo largo de generaciones. También los franceses durante su revolución. Y además eran diez en vez de siete.
      Primidi (primer día)Duodi (segundo día)Tridi (tercer día)Quartidi (cuarto día)Quintidi (quinto día)Sextidi (sexto día)Septidi (séptimo día)Octidi (octavo día)Nonidi (noveno día)Décadi (décimo día, que funcionaba como jornada de descanso en lugar del domingo.
      Por tanto ahí te dejo otra curiosidad más.
      ¡Y si! algo me toca de este relato. Yo tampoco libro muchos finde, los reengancho directamente con el resto de la semana.
      Un abrazo.

      Eliminar
  11. Hola, Francisco. Bonito homenaje a Fray Perico y su borrico. Nos llevas por un bonito viaje etimológico sobre los nombres de los días a través del sabihondo fray Felipe, pero a fray Perico lo único que le importa es que no hay día de descanso; es mucho más práctico que todo eso. Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Fray Perico es realista y sabe que lo prioritario no es el prior, es el descanso. Por cierto, la palabra descanso procede del latín tardío ``descansum´´, un derivado del verbo descansare.: Indica inversión, privación o negación de la acción .Verbo cansare (cansar) que al igual procede del latín ``campsare´´ (doblar, curvarse bajo el peso o la fatiga). Su significado literal vendría a ser: quitarse o dejar atrás el cansancio o la fatiga.
      Que no todo va a ser sufrimiento y penar en este valle de lágrimas.
      Un abrazo de domingo de descanso, transitando al lunes de fatigas.

      Eliminar
  12. Hola Francisco, pues a mí me ha parecido un "llámao como quieras que ocurre lo mismo:DESCANSAR". Sería la saludable voz de Perico. Muy agradable. Un saludo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Si, en definitiva la conclusión es: ``Déjate de rollos y vamos a echar una siesta´´ ;)
      Un abrazo.

      Eliminar
  13. Muy original el micro, con Fray Perico y su borrico como protagonistas, y el turismo conventual sirviendo de escenario.
    Te felicito, muy bueno todo el micro, desde el principio hasta el fin.
    Un abrazo Francisco
    Puri

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Fray Perico en este caso es la voz del pueblo, la practicidad de todo discurso. Que es cierto que ser culto y leído es un punto, pero que la mente y el cuerpo necesitan descansar de los esfuerzos tanto físicos como intelectuales también es verdad de ley.
      Gracias por dejar tu comentario.
      Un abrazo.

      Eliminar
  14. Hola, Francisco, que bien que hayas enfocado el domingo en un monasterio, en el que una conversación que quizás se enfoque en algo trivial para muchos, para otros tiene mucha RELEVANCIA, tanto de forma como de fondo.
    De que hay que descansar no caben dudas, el ¿Cuándo? no siempre se puede fijar, al menos en estos tiempos que ya no corren, sino que vuelan como un tren bala, como bien señalas con ese turismo conventual, la consigna es "que nadie baje la velocidad, el que lo hace se desintegra", ja, ja, aunque en realidad la cosa no es para reír, más bien para llorar...
    Muy bueno y diferente tu micro, didáctico, entretenido, visual y bastante coherente con la actualidad. Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Siempre se ha visto los conventos y monasterios como un lugar donde reposar el alma de los ajetreos del mundo. Retiros y convivencias se han puesto de moda. Hacer escapadas a hospederías y compartir el ritmo pausado de los monjes. A eso se refiere Fray perico. Que estos grupos familiares no les dejan parar ni un momento, y ellos también necesitan esos momentos de asueto.
      Un abrazo y agradecido por tus observaciones.

      Eliminar
  15. Estos yambien son adictos ( como en el otro micro), pero al trabajo y a la fuerza. Parece que estos son inmunes a la i.a. , pero no a la gentrificacuon, que junto con la falta de vocscion, pronto daran buena cuenta de su profesion.
    Abrazooo

    ResponderEliminar
  16. Pues sí, espacios exclusivos invadidos de momento por grupos moderados de familias o catecúmenos o religiosos-as que los eligen como pequeñas vacaciones fuera de un entorno ruidoso y urbanita. Llegará el momento en que las hordas alborotadoras también lleguen. Como no se ponga límite. Lo mismo que pasó con esas calas desconocidas o las playas paradisiacas, o esos pueblitos perdidos de la montaña donde ahora se celebran hasta botellones.
    Abrazo.

    ResponderEliminar

Tus comentarios y opiniones son importantes para este blog y su autor.
Por tanto mi gratitud por pasarte y dejar tu huella y tus palabras.

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...