Cuando os presenté mi segundo libro publicado os adelanté
que el tercero sería pura poesía y no lo dije metafóricamente, realmente es lo
que es.
Casi cuatro años desde entonces, y no es que el texto no
estuviera redactado en su mayor parte de antemano, algunos poemas ya lo estaban
desde mi juventud, no ha llovido desde entonces ni nada, que el tiempo es algo
que no se puede detener o pausar como las películas grabadas, mientras te
preparas un café o atiendes una llamada telefónica. Es tan puñetero, que pasa
por tu lado y te mira de soslayo como si le importara un bledo si quieres
aprovechar el momento o dejarlo pasar en cosas peregrinas.
El caso es que cuatro años pasaron rápido, y los anteriores
ni os cuento. Pero los recuerdos verdaderos perduran y vienen a la memoria,
creando un recopilatorio donde personalmente habito de vez en vez, cuando me
asalta de improviso la nostalgia que llama a tu puerta sin tú esperarla.
El caso es que estaba en deuda conmigo mismo, pues llevo
escribiendo en prosa pequeños textos
desde hace relativamente poco tiempo para el que llevo escribiendo en verso, ya tocaba por tanto hacer a la poesía protagonista de un libro.
Dedicado sobre todo a mi compañera de camino, aunque no
todos los textos ni mucho menos sean de amor. Pero con amor lo escribí todo que
de eso se trata, de poner el corazón en todo lo que haces.
La labor de edición, corrección y maquetación es lo más
oneroso. Estamos hablando de un proceso de meses y años, entre dudas a la hora de elegir los textos
que quieres presentar. Nunca es fácil habiendo tantos.
Después, las primeras correcciones a base de leer una y otra vez lo seleccionado. Siempre descubres algo que se te ha colado. Más tarde
lo pones todo en manos del profesional o entendido de turno, y este, te lo
abrillanta, pule y da esplendor como la R.A.E. Por último la elección de las
ilustraciones que acompañarán a muchos de los textos, en este caso todas a
color. Ya os digo que ha merecido la pena el esfuerzo de lo chulo que ha
quedado. Y naturalmente la maquetación, que es la labor más laboriosa (Perdonad
la redundancia) pero es lo más complicado. Añadirle a todo esto, leerlo todo de nuevo unas cuatro
veces, que los correctores profesionales tampoco son infalibles a pesar de
cobrar por hacerlo meticulosamente poniendo interés (Y rédito)
Toca
preparar la edición del libro e indicar los parámetros a la imprenta. Tipo de papel,
gramaje, medidas, márgenes, sangrías (Nada que ver con la bebida refrescante
del verano) y en cuanto te mandan el borrador, repasarlo todo un par de veces
más por si se introdujo el gazapo de última hora o te guillotinaron el texto
(como la cabeza a María Antonieta) o dejaron líneas blancas en las
ilustraciones o no ajustaron bien el lomo de la cubierta. Aun así, puede ser, que algún avispado
lector encuentre algún fallo. Ruego pues seáis indulgentes con este `` Juan Palomo
´´.
Sin más preámbulos os presento `` Te cubriré de
versos´´ un libro que como gentilmente
me pusieron en el prólogo es muy íntimo y personal, os lo certifico y aseguro que lo es. También
lo repito en la contraportada, para que no os quepa ninguna duda al respecto J
Espero que si alguno lo adquiere y lo lee, tenga la
gentileza de regalarme algún comentario que siempre enriquece lo poco que os
pueda aportar este servidor.
En el lateral del blog aparece la portada del libro,
pinchando sobre la imagen os conducirá a la plataforma de Amazon que es donde
está disponible.
Sin más os abrazo como es habitual en este blog.
Y gracias por seguir leyendo.