domingo, 23 de agosto de 2015

La ternura de los lobos

La ternura de los lobos











De: Stef Penney





"Me he acostumbrado al silencio y a la pureza del aire, que hace que todo parezca más claro y nítido...Como el lugar no tenía nombre, lo llamé Dove River, el río de la paloma."

La historia está ambientada en el siglo XIX, en el noreste de Canadá en un pueblo fundado por pioneros escoceses llamado Dove River. Esta localidad aparentemente tranquila se ve sacudida por un trágico suceso: el asesinato de un viejo trampero francés conocido por todos llamado "Laurent Jammet"


A partir de este momento una cantidad de personajes de condición variopinta intervendrán de una manera u otra en la investigación del suceso al igual que en la resolución del mismo. Un joven llamado "Donald Moody" enviado como delegado de la Hudson Bay Company que tiene el monopolio exclusivo del comercio con las pieles de la región y que es la responsable de impartir justicia, Un curtido y a su vez vilipendiado periodista que decide sacar a la luz este acontecimiento que le hace rememorar alguna historia del pasado. Empresarios, abogados, nativos y colonos conformarán un crisol de personalidades muy bien desarrolladas por la escritora.


Se da la circunstancia que a la vez que se produce la muerte del traficante de pieles desaparece "Francis" el hijo adoptivo adolescente de la señora "Ross una mujer con un pasado un tanto intempestivo.

"Cada vida tiene su porción de sufrimiento pero...si has cruzado un océano y has perdido a tus padres y a una hija, creo que está claro que a tu vida le ha tocado una porción mayor que a la mayoría."


 Ella no está conforme con la versión oficial de que su hijo sea el principal sospechoso; por tanto decide emprender un viaje a la búsqueda del mismo, acompañada de un reputado rastreador indio Mohawk llamado "Parker". Ambos tendrán que afrontar el frío y las nieves a la vez que al miedo a los lobos a los Iroqueses y a sus propio secretos y traumas interiores, con tal de encontrar al muchacho y demostrar a todos la inocencia del mismo.




Una obra que podría encajar bien en varios géneros como el de aventuras, policíaco, intriga, thriller, viajes. La manera en la que está conformada la obra 
nos hará recordar en buena medida a escritores como" J.F. Cooper","Jack london" o "Rudyard Kipling" con sus novelas "de frontera" que describen paisajes, espacios abiertos, selvas y estepas y la ineludible realidad de la nimiedad del ser humano frente a la grandiosa naturaleza en su estado más puro.  

Curioso es destacar que la autora es de origen escocés y que no conoce Canadá por un problema personal de agorafobia, detalle que dice mucho sobre su acertada documentación de biblioteca para afrontar una historia desarrollada principalmente en la tundra helada canadiense.


Eso me trae a la memoria a otro gran autor que nunca viajó ni conoció los lugares que nos describía con detalle en sus obras: "Emilio Salgari"



Si he de destacar algo de este libro es el análisis psicológico que hace "Stef Penney" de sus personajes. Conoceremos sus traumas, ambiciones, miedos e ideales, dudas, sentimientos y motivaciones. Ninguno sobra a pesar de la cantidad de ellos que aparecen en la historia, desarrollando su papel  personal eslabonado con las vivencias del resto.


Todos conformando una linea argumental que a veces por su densidad se nos hará un tanto lenta a la hora de avanzar en la lectura; es de esos libros que hay que tomar con tiempo para degustar el detalle de las ilustrativas descripciones, que hasta nos harán sentir el frío en nuestra piel, el hambre y los escalofríos al oír los aullidos de los lobos y palpar la incertidumbre del futuro.

La prosa con la que escribe es sencilla y detallada pero no por ello dejaremos de notar cierto desorden aparente en la forma de relatar ¡Aunque no nos equivoquemos! somos nosotros los que tenemos prisa por adelantar los acontecimientos y por ello intentaremos hacer trampa queriendo realizarlo antes de lo conveniente. La escritora se toma su tiempo y habremos de ser pacientes desenrollando la madeja.

En ciertos párrafos el lenguaje adquiere tintes poéticos y metafóricos:

" El agua gotea de los aleros. el sonido es ineludible: tenue pero insistente, como la voz de la conciencia."


El final es el que no me acaba de convencer, en mi opinión ha dejado algún hilo suelto de la trama, causas inconclusas y sin resolver... Una apreciación personal ya que en la vida real es lo que ocurre: la justicia nunca es justa y los malos no siempre pagan; igual que los enamorados no consiguen casi nunca que el objetivo de su pasión le corresponda. "Cést la vie".


En al narración intervendrán dos voces narradoras: la de la señora "Ross" contando las peripecias de su aventura personal a la vez que sus pensamientos, y la omnipresente y principal que irá desgranando las generalidades de la historia. Los diálogos justos, muy secos y con muchos silencio y sobreentendido. En alguna ocasión con mucha parquedad de palabras dado el carácter hermético de los recios pioneros.


Al final nos daremos cuenta durante el trascurrir del relato que lo que estamos leyendo son muchas micro-historias personales que son enmarcadas en una sola general; protagonizada por hombres y mujeres toscos y rudos con un pasado que olvidar y con nuevas expectativas en las que basar su nueva vida en el recién estrenado nuevo mundo.


El título a mi entender se refiere a ello como metáfora y oxímoron, donde se nos intenta hacer ver la relación de la delicada ternura escondida en la salvaje naturaleza. 

Una autora novel recién descubierta que sobre todo es cineasta y guionista, y aún así parece prometer cosas interesantes para más adelante. Por el momento se está adaptando la novela al cine; no esperéis a ver la película antes de leer el libro. Es mi consejo de siempre, perderíais la esencia del mismo.




sábado, 22 de agosto de 2015

Septiembre mes guerrero

Un nueva iniciativa del blog: Libros que hay que leer.
Se trata del hacer de Septiembre el mes guerrero. Y la verdad es el mes al que más le pega este calificativo. En el que empiezas a partirte la pana con las matriculas académicas, renovaciones de seguros, y con los bancos tan amados y reverenciados por todos.

Por culpa de Juan Carlos y Kirke me apunto al reto, solamente para que no me hagan sombra y queden como los más "Guays" de la blogosfera. (Es broma...¡Y lo sabéis!) pero lo cierto es que me han animado sin querer con sus entradas respectivas y allá que voy yo de cabeza por culpa de mi escueta personalidad.


¡Pues nada lo dicho! ya estoy buscando armamento adecuado con forma de libro para una lectura que promete muchas conquistas.





miércoles, 19 de agosto de 2015

Sensual

Presentado al concurso de relato erótico "Fantasías textuales" propuesto por: 
El Círculo de escritores.




Aquella velada iba a ser inolvidable, prometía ser de las que dejan huella y sensaciones fuertes. Me había arreglado, pintado y perfumado, para esa ocasión que se repetía cada cierto tiempo y que invariablemente siempre, esperaba con tanta ansiedad.

El encuentro tuvo lugar en un restaurante de esos caros, en los que cualquier plato es una auténtica obra de arte y en los que te quedas con hambre sin remedio. 

Aunque lo que ansiaba realmente y me llenaba de placer no era precisamente la comida.

Una vez acomodada en mi silla y preparada para degustar esas exquisiteces anunciadas en la carta que había pedido...

Él, se presentó ante mí.

Joven y estilizado, brillante y con los años suficientes para tener ese porte elegante y sensual que lo caracterizaba, que lo hacía convertirse en tentación y expectativa. Yo me preciaba de tener buen gusto y por eso lo elegí entre tantos otros que se me presentaron ante mis ávidos ojos.


Sin mediar palabra se posó en mis labios suavemente y me hizo palidecer de placer, solo su roce era dulce y caluroso, como abrazo íntimo y desnudo, de seductor amante, prohibido y deseado. 

Quería llenarme de el y degustarlo con calma y codicia egoísta; disfrutarlo en exclusiva hasta rebosar de su olor y saturarme de su sabor.

Cuando me penetró, sentí esas cosquillas burbujeantes en mi estómago y un leve mareo se apoderó de mi cabeza, eso me confundió, haciendo que me entregara totalmente a él en éxtasis incondicional de sometida.
  
Él, consiguió trastocar ese concepto que tenía sobre mí misma de mujer cabal, sensata, moderada y responsable...

¡Pero un día es un día y hoy me iba a dar un gran homenaje!


Y es que: ¿Quién puede resistirse a las excelencias de un buen vino?




                                                    Derechos de autor: Francisco Moroz

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...