viernes, 30 de abril de 2021

Metamorfosis




Ahora ya vestido con su traje de gala, después de salir de la cama donde había yacido con su amante, se miraba al espejo y en su opinión le pareció estar contemplando una hermosa y colorida mariposa.

Todavía entre las sábanas  revueltas, la mujer que le miraba con cara de desprecio y asco, pensaba para sí, que ese tirano que abusaba de las circunstancias para beneficiarse de su cuerpo, era un vil gusano impotente, engreído y rebosante de soberbia.

La esposa que sabía de los devaneos de su infiel marido, aprovechaba sus ausencias para realizar sus compras personales y tirar de visa. Pensando mientras tanto que el sujeto con el que se había casado era un anodino y auténtico capullo miserable.

El resto de ciudadanos estaba dividido en sus apreciaciones con respecto al individuo.

Unos eran incondicionales admiradores de la mariposa a la que aplaudían y adulaban.

Otros envidiaban la suerte de ese capullo que había llegado tan alto gracias a sus prácticas fraudulentas, actitud mezquina y violenta.

Al resto les gustaría aplastar a ese gusano que tenían como dirigente y que estaba empobreciendo a todo un país.

Esta historia es la que me contó mi tutor a modo de ejemplo, cuando le pregunté qué significaba eso de la metamorfosis. Al día siguiente de explicárselo a mi padre, vinieron a buscar a mi maestro al palacio presidencial, y desapareció para siempre, nunca más supe de él.

 Mi hipótesis por tanto, es que mi progenitor se va metamorfoseando progresivamente de hombre a monstruo.



Derechos de autor: Francisco Moroz

14 comentarios:

  1. Cois, menuda metamorfosis. Yo pensaba que el relato iba a ir por el terreno de los insectos lepidóptero o algo así, pero no, el giro final esta vez sí que me ha sorprendido mucho. Para bien.
    Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. La fuerza de la metáfora como herramienta literaria.
      Me alegra tu sorpresa y poder conseguirla.
      Un abrazo, amigo.

      Eliminar
  2. ¡Hola!
    Vaya la transformación de este bicho lo llevó a su misma destrucción.
    Yo estaría en el grupo de los que desean aplastarlo. Eres muy creativo, Francisco, me gusto la forma en que encasillaste a esa miserable oruga.
    Abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Creo que yo me apunto al grupo ese también. AS los chupócteros peligrosos hay que erradicarlos. por desgracia son plaga Yessy.
      Gracias por dejar tu comentario, eres muy amable.

      Eliminar
  3. Vaya con la inocencia de los niños, menuda la ha liado pidiendo explicaciones y vaya símil el del buen maestro. El relato estupendo, como siempre.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Los locos y los niños dicen siempre la verdad. El tutor puso un ejemplo razonable pero no fue en absoluto discreto. lo pago con su vida, pues las alimañas del tipo descrito son monstruos destructivos del entorno que les rodea y están reñidos con las verdades que le atañen.
      Un abrazo Isan.

      Eliminar
  4. Toda una lección de Biología con final inesperado, como acostumbras. El propio relato se va metamorfoseando hasta terminar en una terrible mariposa nocturna, de esas siniestras con una calavera dibujada en su tórax. Precioso relato.
    Un beso.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Nada nuevo bajo el sol querida Rosa. La naturaleza da lugar a los símiles con las actuaciones del hombre; no dejamos de ser animales por ser inteligentes ¿?.
      Has dejado muy buen ejemplo de la especie de vil insecto (con perdón de los insectos) que puede ser este tipejo pagado de si mismo. La mariposa esfinge calavera.
      Un abrazo, amiga.

      Eliminar
  5. Estupenda metáfora para exponer a las claras a este tipo de insectos «chupópteros»... una especie a extinguir para liberar a la humanidad de semejante escoria humana (¿?).
    Un abrazo, amigo FRancisco.

    ResponderEliminar
  6. Este tipo que nos traes en tu magnifico relato, es de esos tipos que no puedo con ellos, de verdad no aguanto a la gente así.
    Me ha gustado mucho y sobre todo el final me ha sorprendido para bien como siempre.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  7. Buen relato como de costumbre Francisco. Esa metamorfosis que es bella en cuanto a la mariposa. Ese gusano es para destruir. Un abrazo.

    ResponderEliminar
  8. Las metamorfosis de algunos en lenguaje castizo se llama cambiar de chaqueta o ser un fariseo, o tener mucho morro o ser, simplemente un falso. Es de admirar cómo algunos consiguen mostrar tantas caras distintas y engañar a todos.
    Un beso.

    ResponderEliminar
  9. "DE HOMBRE A MONSTRUO..." ¿Y quién no ha pasado por eso, por lo menos, una vez en su vida? Y quien diga que no, es porque no ha sido consciente de tal cambio.

    Va un abrazo.

    ResponderEliminar
  10. Muy interesante tu exposición y que nos da para meditar Francisco.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar

Tus comentarios y opiniones son importantes para este blog y su autor.
Por tanto mi gratitud por pasarte y dejar tu huella y tus palabras.

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...