El castellano de Flandes
De: Enrique Martínez Ruiz
Los españoles defienden a sangre y fuego unos ideales que muchas veces no son compartidos por las gentes de los territorios sometidos al rey. La religión intransigente ante cismas y herejías no ayuda a rebajar las tensiones creadas con la imposición de la fe católica.
Tiempo de grandeza y miseria donde un imperio que gobierna sobre amplios territorios y mares, agoniza impotente por falta de medios con los que sustentar a sus tropas que son en definitiva, las que soportan el peso desmedido del poder y las que consumen el oro de los impuestos y los recursos de la nación.
El islam a su vez presiona por el Mediterráneo, mientras en los Países Bajos las sublevaciones están al orden del día y los motines de la soldadesca amenazan con desestabilizar un poder impuesto a base de fuerza y estudiada diplomacia.
Los tercios españoles eran considerados como uno de los mejores ejércitos del momento. El más disciplinado, con mejores armas y tácticas. El más temido. Con lo cual es de ley empezar a conocer y reconocer los méritos al igual que los fracasos que aquél siglo de oro aportó en la creación de una leyenda, de esos valores trasmitidos por generaciones hasta nuestros días, y que ayudaron a construir lo que hoy constituye nuestra nación.
Dentro de este contexto temporal, el relato se basará principalmente en una figura histórica:"Sancho Dávila".
Por tanto se puede hablar de una especie de novela biográfica sobre el que sería conocido como el Castellano de Flandes, gobernador de Amberes , enfrentado a "Guillermo de Orange" por el mantenimiento de unas posesiones que ambos consideran suyas y de su rey por legítimo derecho.
Al ser una novela de corte histórico deja poco lugar a la ficción, y por esta causa se sacrifica en su redacción lo novelado, en favor de lo didáctico; con lo cual los ritmos son muy pausados y la información en ciertos momentos excesiva, lastrando la fluidez literaria.
Los personajes que en teoría son los que dan la vida al texto parecen carecer de ese alma y ese sentimiento pasional que les hace moverse con desenvoltura dentro de un buen argumento. En este caso he notado que les falta alma y esto, junto a unos diálogos escuetos hacen la lectura de este libro un tanto insustancial, al ser más descriptiva de lugares, ciudades y cuarteles que de los pensamientos y las vivencias de dichos personajes, que aparecen y desaparecen del guión en algunos casos, sin dejar huellas ni a penas recuerdo de su intervención.
No obstante y en favor de la obra tengo que decir que realizaremos un recorrido histórico desde la España comunera en la que se confabulaba contra el rey extranjero "Carlos V", pasando por un conflictivo Mediterráneo plagado de piratas berberiscos. Recalando en una Roma heredera de la dinastía Borgía donde prevalece el lujo y el boato en lugar de la espiritualidad y la fe verdadera; terminando de aposentar nuestros reales en Alemania y los Países Bajos, donde se desarrollará la historia que se convierte más bien en crónica de aconteceres.
De: Enrique Martínez Ruiz
España mi natura,
Italia mi ventura,
¡Flandes mi sepultura!
Siglo XVI . España domina amplios territorios en Europa y América lo cual la
eleva a potencia hegemónica en el mundo.
para ello necesita soldados, diplomáticos y lideres que la dirijan
y la sostengan en su estatus de poder, alcanzado por alianzas
conquistas y guerra.
Los españoles defienden a sangre y fuego unos ideales que muchas veces no son compartidos por las gentes de los territorios sometidos al rey. La religión intransigente ante cismas y herejías no ayuda a rebajar las tensiones creadas con la imposición de la fe católica.
Las políticas represivas despiertan los inconformismos del pueblo.
Tumultos, revueltas y pasiones que enconan ánimos y revierten voluntades.
Tiempo de grandeza y miseria donde un imperio que gobierna sobre amplios territorios y mares, agoniza impotente por falta de medios con los que sustentar a sus tropas que son en definitiva, las que soportan el peso desmedido del poder y las que consumen el oro de los impuestos y los recursos de la nación.
El islam a su vez presiona por el Mediterráneo, mientras en los Países Bajos las sublevaciones están al orden del día y los motines de la soldadesca amenazan con desestabilizar un poder impuesto a base de fuerza y estudiada diplomacia.
"Enrique Martínez
Ruiz" nos recrea con esta obra, uno de los momentos históricos quizá más
desconocido para los lectores interesados en la historia y que gracias, todo
hay que decirlo, a sagas como la que el escritor "Arturo Perez
Reverte" creó, sobre un espadachín llamado "Alatriste", nos
empezó sonar diferente a lo que teníamos acostumbrado leer en libros de historia
convencionales.
Los tercios españoles eran considerados como uno de los mejores ejércitos del momento. El más disciplinado, con mejores armas y tácticas. El más temido. Con lo cual es de ley empezar a conocer y reconocer los méritos al igual que los fracasos que aquél siglo de oro aportó en la creación de una leyenda, de esos valores trasmitidos por generaciones hasta nuestros días, y que ayudaron a construir lo que hoy constituye nuestra nación.
Dentro de este contexto temporal, el relato se basará principalmente en una figura histórica:"Sancho Dávila".
El escritor nos conduce al personaje adulto a través de sus
avatares de adolescente, en el que se recrea la formación como individuo y
militar. Pasaremos de su ciudad natal natal a Roma, donde recibirá formación
teológica junto con un amigo de la infancia. Descubrirá por entonces su destino
cuando tope con "El Duque de Alba" que será cuando decida formar
parte del ejército que luchará en la defensa del imperio heredado por
"Felipe II".
Por tanto se puede hablar de una especie de novela biográfica sobre el que sería conocido como el Castellano de Flandes, gobernador de Amberes , enfrentado a "Guillermo de Orange" por el mantenimiento de unas posesiones que ambos consideran suyas y de su rey por legítimo derecho.
Al ser una novela de corte histórico deja poco lugar a la ficción, y por esta causa se sacrifica en su redacción lo novelado, en favor de lo didáctico; con lo cual los ritmos son muy pausados y la información en ciertos momentos excesiva, lastrando la fluidez literaria.
Los personajes que en teoría son los que dan la vida al texto parecen carecer de ese alma y ese sentimiento pasional que les hace moverse con desenvoltura dentro de un buen argumento. En este caso he notado que les falta alma y esto, junto a unos diálogos escuetos hacen la lectura de este libro un tanto insustancial, al ser más descriptiva de lugares, ciudades y cuarteles que de los pensamientos y las vivencias de dichos personajes, que aparecen y desaparecen del guión en algunos casos, sin dejar huellas ni a penas recuerdo de su intervención.
No obstante y en favor de la obra tengo que decir que realizaremos un recorrido histórico desde la España comunera en la que se confabulaba contra el rey extranjero "Carlos V", pasando por un conflictivo Mediterráneo plagado de piratas berberiscos. Recalando en una Roma heredera de la dinastía Borgía donde prevalece el lujo y el boato en lugar de la espiritualidad y la fe verdadera; terminando de aposentar nuestros reales en Alemania y los Países Bajos, donde se desarrollará la historia que se convierte más bien en crónica de aconteceres.
Una
obra que se podría definir como escrita para eruditos, pues aunque las batallas
y las estrategias pasan a vuela pluma, sin una descripción gráfica sobre las
mismas, se nos aportan sin embargo un sinfín de nombres de localidades, al
igual que una gran cantidad de datos y referencias que a los lectores
aficionados nos pueden desbordar por momentos a lo largo de ciertos pasajes del
libro.
Un
libro que por la ilustración de la portada, al igual que por sus primeros
capítulos parece prometer ambrosías sin parangón, y que baja las expectativas
según se avanza en su lectura, dejándonos variados conocimientos sobre el
estilo de vida de la soldadesca de los tercios españoles y su mucho sufrir en
los campos de batalla y el desarrollo de lo que se vislumbraba como el ocaso de
un imperio.
“Si te mantienes como un hombre de honor conservarás el respeto
de todos y tendrás una guía de tu conducta, además de tu conciencia"
640 Páginas
escritas con buena prosa y voluntad, reproduciendo misivas y cartas dirigidas
al rey y a los oficiales de los tercios, donde vislumbraremos las miserias de
las tropas más afamadas de la época y la nobleza no obstante de los individuos,
fieles a unos ideales en franca decadencia en contra de los nuevos vientos que
soplan en favor de un cambio que supondrá el declive de la hegemonía española.
La decepción de unos hombres que lo dieron todo por la patria recibiendo poco o
nada a cambio. En boca de "Reverte": "Tiempo de héroes viejos y
cansados"
“Los soldados no debemos mirar atrás... ni adelante. Nunca
encontraremos lo que dejamos a nuestro paso y nunca logramos lo que imaginamos.
Es mejor no pensar... lo único importante es el presente."
Quiero dejar
constancia de la sensación que este escritor me ha dejado con su libro: España
ha llegado a ser parangón de otras naciones, llegando en su propósito a niveles
insospechados de grandeza, pero por desgracia conducida y administrada por
inútiles gobernantes y relajados consejeros, que nos han conducido una y otra
vez a la bancarrota o al desastre desmedido abocado a la ruina y el descrédito.
¿No encontráis parecidos con nuestra más reciente historia?
¿No os parece estar involucrados en un continuo Dëjá Vu
de despropósitos?
Un libro en definitiva que ilustra al lector pero falto de un poco
de pasión.
Una
obra que se podría definir como escrita para eruditos, pues aunque las batallas
y las estrategias pasan a vuela pluma, sin una descripción gráfica sobre las
mismas, se nos aportan sin embargo un sinfín de nombres de localidades, al
igual que una gran cantidad de datos y referencias que a los lectores
aficionados nos pueden desbordar por momentos a lo largo de ciertos pasajes del
libro.
Un
libro que por la ilustración de la portada, al igual que por sus primeros
capítulos parece prometer ambrosías sin parangón, y que baja las expectativas
según se avanza en su lectura, dejándonos variados conocimientos sobre el
estilo de vida de la soldadesca de los tercios españoles y su mucho sufrir en
los campos de batalla y el desarrollo de lo que se vislumbraba como el ocaso de
un imperio.
“Si te mantienes como un hombre de honor conservarás el respeto
de todos y tendrás una guía de tu conducta, además de tu conciencia"
640 Páginas escritas con buena prosa y voluntad, reproduciendo misivas y cartas dirigidas al rey y a los oficiales de los tercios, donde vislumbraremos las miserias de las tropas más afamadas de la época y la nobleza no obstante de los individuos, fieles a unos ideales en franca decadencia en contra de los nuevos vientos que soplan en favor de un cambio que supondrá el declive de la hegemonía española. La decepción de unos hombres que lo dieron todo por la patria recibiendo poco o nada a cambio. En boca de "Reverte": "Tiempo de héroes viejos y cansados"
“Los soldados no debemos mirar atrás... ni adelante. Nunca encontraremos lo que dejamos a nuestro paso y nunca logramos lo que imaginamos. Es mejor no pensar... lo único importante es el presente."
Quiero dejar constancia de la sensación que este escritor me ha dejado con su libro: España ha llegado a ser parangón de otras naciones, llegando en su propósito a niveles insospechados de grandeza, pero por desgracia conducida y administrada por inútiles gobernantes y relajados consejeros, que nos han conducido una y otra vez a la bancarrota o al desastre desmedido abocado a la ruina y el descrédito.
¿No encontráis parecidos con nuestra más reciente historia?
¿No os parece estar involucrados en un continuo Dëjá Vu
de despropósitos?
Un libro en definitiva que ilustra al lector pero falto de un poco
de pasión.
" Lo más incomprensible es la guerra... Absurda, despiadada, imprevisible, sangrienta, desoladora, inmisericorde... en la que incluso el vencedor tiene siempre mucho que lamentar..."