martes, 5 de diciembre de 2017

Ni contigo ni sin ti






No pudo seguir adelante sin ella, resultó del todo imposible a pesar de sus esfuerzos por abandonarla y mandarla a paseo. Ya le hubiera gustado no estar sometido.

Su sola presencia le ponía enfermo, pues le recordaba sus limitaciones y por ello, la aborrecía.

Era una relación forzada de amor y odio.

Hoy por cuarta vez intentó alejarse rompiendo sus ataduras; pero la muy tirana siguió imperturbable, como esperando a que fuera consciente de lo inútil de su rebeldía.

No en vano le soportaba, le llevaba y le traía… Al final tuvo que rendirse a la evidencia de que con su silla todo iría sobre ruedas.


derechos de autor: Francisco Moroz

26 comentarios:

  1. Qué fuerte. Es que si no nos adaptamos a los cambios, nos hacemos todavía más daño.

    Saludos salados, Francisco.

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    1. Renovarse o morir, o más bien padecer. Según pasan los años somos más dependientes de los cacharritos para mayores.
      Saludos Julio.

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  2. Me ha impresionado tu perspectiva de esta situación... pensándolo bien... es así.

    Mil besitos, amigo mío y feliz noche.

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    1. Es la verdad y sin posibilidad de retorno.
      Es triste que la edad nos condicione a depender de objetos que nos ayuden a seguir desarrollando nuestras más básicas funciones como la movilidad.
      Besos Auroratris.

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  3. Una triste realidad para muchos,

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    1. Solo hay que dar tiempo al tiempo y todos terminaremos necesitando ayuda añadida. Ley de vida.
      Gracias por tu comentario Marcela.

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  4. Por doloroso que resulte, hay que rendirse a la evidencia y adaptarse a la nueva vida. Mejor con ella que sin ella.
    Un abrazo.

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    1. Ciertamente la aceptación de las nuevas circunstancias es lo más adecuado para no sufrir dos veces.
      Otro abrazo para ti, compañero.

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  5. Muy bueno. Realmente brutal, me ha encantado.
    Un besillo.

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    1. Gracias María. Contundente comentario el tuyo.
      Un beso.

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  6. Es realmente muy fuerte, no se pienso que aceptar el cambio tan duro, es dfíicil pero no queda otra, porque mas vale vivir aunque sea atado a un silla y con una discapacidad que no hacerlo, siempre hay que sacar lo bueno que lo malo y al menos puedes a pesar de estar atado a una silla puedes seguir sintiendo emociones, aunque difícil pero no imposible, con trabajo seguro seguro que se consigue. un abrazo Francisco como siempre sublime. TERE.

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    1. La vida es una sola, y la vivimos solo nosotros con nuestras circunstancias. El nivel de aceptación, que no de resignación , es importante para ir encajando las limitaciones a las que con el tiempo nos veremos sometidos. Pero la rebeldía es propia del ser humano,que le vamos a hacer.
      Gracias por tu comentario Teresa.

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  7. Amigo Francisco, la palabra sorprendente es insuficiente para calificar tú relato..
    Besos

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    1. Y la palabra "Gracias" es insuficiente para expresar tu comentario.
      Pero un beso espero lo compense.

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  8. ¡Hola Francisco!
    Cuando las circunstancias de la vida se ponen tan difíciles, es preferible adaptarse y aceptar las cosas tal y como vienen, aunque sea "con silla de ruedas" incluida.
    Un beso.

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    1. Mejor con ella que sin ella. Somos tan limitados e imperfectos, que cualquier ayuda es poca cuando se trata de facilitar la vida en la vejez o en la minusvalía.
      Mi abrazo y mi agradecimiento por estar cerca Estrella.

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  9. Es de los típicos casos en que "si no puedes con tu enemigo, alíate con él". En determinadas circunstancias hay que hacer las paces con esas cosas que nos recuerdan nuestras limitaciones, de lo contrario la vida sería un suplicio.
    Muy bueno, Francisco.
    Un beso.

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    1. Efectivamente así es y así lo demuestra el que empecemos el recorrido vital en un cochecito de bebé, comiendo papilla y usando pañales, para terminar de la misma manera. El ciclo vital inevitable e ineludible.
      Besos Chelo.

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  10. Muy bueno, Francisco. Ya me imaginaba que no era una amante tirana, era demasiado evidente, pero ese final es de antología. Felicidades por tan gran relato, guapo.
    Un beso.

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    1. Ya me vas pillando el puntito, pero me agrada el guardarme ese as en la manga que me permite no dejar de crearte expectativas y darte la sorpresa final.
      Un besazo, amiga.

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  11. Qué situaciones tan difíciles. Es más fácil adaptarte a silla por vejez que por accidente repentino en la juventud. Un abrazo

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    1. Lo que nos va ocurriendo por decrepitud es gradualmente aceptable en cuanto ocurre poquito a poco. cuando un accidente nos postra o nos deja limitados para los restos el sufrimiento se acrecienta y es más difícil de asumir.
      Otro abrazo para ti Zarzamora.

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  12. Muy fuerte, pero al tiempo muy real. Aceptar las propias limitaciones es empresa arduo difícil.
    Un abrazo

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    1. Y lo peor de todo es el que no llega a asumirlo, pues se hace insufrible parea los que les rodean a parte de para él mismo.
      Un abrazo, amigo juan Carlos.

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  13. Buff Francisco sorprendente y duro por las circunstancias a las que se alude, pero desde luego enfrentarse no es la mejor solución y diría que mejor aliarse con ella.
    Besos

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    1. El llevar muletas, bastón o utilizar silla de ruedas o andador, es del todo inaudito cuando la salud y la juventud nos acompañan. Pero cuando nos accidentamos, enfermamos, o cumplimos los años suficientes como para necesitarlos, entonces, es cuando la rebeldía interviene. Pero es como llevar gafas, es cuestión de tiempo y necesidad imperativa, el que nos acostumbremos a su utilización si queremos tener cierta calidad de vida.
      Besos y gratitud por acompañarme.

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