miércoles, 20 de octubre de 2021

Festum populi

 

 




Los primeros compases de la banda iniciaron las fiestas del pueblo; que con gran esfuerzo por parte del alcalde de la localidad, cada año costaba más organizar.

Esta vez tuvieron que fletar dos autobuses desde la capital para que la asistencia fuese representativa. El traslado de los participantes corría a cuenta del ayuntamiento, aunque la comida y la bebida se la tuviesen que costear cada uno según sus gustos y necesidades.

No habría eventos taurinos ni fuegos artificiales; pero el baile estaba asegurado gracias al tamboril el clarinete y trombón que habían contratado en el pueblo de al lado por horas.

Son los inconvenientes; pensaba el edil, de gobernar en un rincón de la España vaciada.




Derechos de autor: Francisco Moroz






14 comentarios:

  1. Gran problema el del abandono de los pueblos. Lo de los autobuses puede funcionar en verano pero no es la solución. Hay que vivir en ellos y, para eso, se necesitan comunicaciones, escuelas, asistencia médica, puestos de trabajo, ocio... Tarea difícil. Al menos suprimen los festejos taurinos que son los que se llevan casi todo el presupuesto de las fiestas y ¡habrá baile! que eso no cuesta y da mucho gusto.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Efectivamente el gran problema del abandono de los pueblos, es la falta de infraestructuras que cimienten la posibilidad de una habitacionalidad aceptable. que hagan sugestivo el vivir en ellos.
      Este escrito es una especie de "micro ironía" al respecto del tema despoblacional.
      Un abrazo, Isan.

      Eliminar
  2. Cada vez hay más iniciativas que tratan de hacer más vivibles esas zonas de España, no obstante, es difícil que la gente quiera vivir en ellas, salvo casos puntuales en una sociedad que valora y ensalza todo lo contrario a lo que representan. Menos mal que les quedan las fiestas y los bailes, aunque sean humildes.
    Un beso.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es bien triste el ir a cualquier pueblo por estas fechas y no ver a nadie por las calles. De jóvenes y niños ni hablamos. Y ser anciano, con todo lo que supone en cuestión de dependencias es inimaginable.
      En verano ya hablamos de otros complementos como el del contacto con la naturaleza y el arraigo de los hijos de la localidad, que tuvieron que abandonarla para buscarse las habichuelas.
      Un beso, amiga.

      Eliminar
  3. Con tan pocos recursos no se puede hacer gran cosa. No hay nada mejor que contentarse con lo poco que uno tiene y aceptar la buena voluntad de quien tiene el mando. De todos modos, yo creo que, por pequeño y humilde que sea un pueblo, nadie quiere sacrificar sus fiestas, pues todos quieren divertirse para olvidar las penurias. Mientras haya música, vino y mujeres..., je,je.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hablar de fiestas en este país, es hablar de algo casi sacrosanto. El bichito ha fastidiado más de una, pero a la fuerza, que si no, ni con agua caliente separan al populacho de sus fiestas.
      Un abrazo, Josep.

      Eliminar
  4. El problema de la España vaciada es que cada vez hay menos vecinos en esos pueblos. Pero el espíritu de la fiesta aunque sea con poco gente están ahí con las ganas de sus habitantes de divertirse. Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. En mi opinión es de los pocos recursos que les quedan a algunos; pero la falta de presupuesto en determinados ayuntamientos obligan a suspender ciertos eventos lúdicos.
      Un abrazo,Mamen.

      Eliminar
  5. Es pena pena que estos pueblos se vayan vaciando pero la falta de recursos lo propicia.

    Saluditos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Y a pesar de ello tenemos unos pueblos preciosos y bien cuidados; aunque cada vez sean menos.
      Quizás con esto de las pandemias, los cambios climáticos y la masificación e inabitabilidad de las ciudades hagan cobrar conciencia y con ello, se regrese a los orígenes.
      Un beso, Conchi

      Eliminar
  6. ¡Hola, Francisco! Un micro que visibiliza la realidad de muchos pueblos, aunque barrunto que será algo que cambie en los próximos años viendo un poco por donde van los tiros de quienes manejan el mundo. Yo mismo bien me iría a uno de ellos. Un abrazo!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Como tú, querido David, nos iríamos muchos de los que tenemos pueblo; al menos el de nuestros padres. Pero la dificultad radica en la falta de trabajo y de servicios. Un pueblo autosuficiente sería lo ideal ¿Pero de esos cuántos hay?
      Un abrazo, compañero.

      Eliminar

Tus comentarios y opiniones son importantes para este blog y su autor.
Por tanto mi gratitud por pasarte y dejar tu huella y tus palabras.

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...