martes, 12 de octubre de 2021

Kumeza y las palabras

 




A Kumeza le había resultado fácil adaptarse a esta ciudad. Estaba acostumbrada a los continuos cambios. Sus padres le enseñaron mucho de lo que ahora sabía: a socializar e interactuar. Adaptarse a las circunstancias y a los elementos según lo requiriese la necesidad. A transformarse, mimetizarse con el entorno. En un principio, lo más difícil, fue aprender el idioma, a comunicarse con los individuos y hacerse comprender. Las palabras le apasionaban. Con el tiempo fue capaz de hablar hasta trece idiomas diferentes, sin contar unos cuantos dialectos que dominaba a la perfección.

De niña, su etapa escolar fue pasable. En el instituto se le hizo todo más cuesta arriba. Recordaba los prejuicios ante alguien, que como ella, siempre era considerada como una forastera. "La nueva"

La universidad constituyó la prueba de fuego, pero con un mínimo esfuerzo, consiguió destacar en todos los aspectos; en el docente y en el personal. Superó a todos sus compañeros, convirtiéndose en la joven más prometedora de la promoción y una de las más populares del campus por su belleza y sensualidad. Adquirió la seguridad necesaria para abrirse camino y afrontar los retos que este mundo le propusiese. También fue el lugar donde su afición por los hombres se acentuó considerablemente.

Ahora, llegaba al bar de copas donde había quedado con el último al que había conocido en una página de citas por Internet. En la barra le esperaba un tipo alto y proporcionado con unos ojos de azul intenso. Nunca fue exigente en cuestión fisionómica. Le daba igual que fueran rubios, morenos o calvos. Negros, morenos, blancos o sonrosados de piel. Lo único que pedía a sus contactos eran unas medidas de higiene personal mínimas. De lo contrario se daba media vuelta sin tan siquiera dirigirles la palabra.

Cuando  apareció por la puerta, ella detectó en la amplia sonrisa del hombre, que no le defraudaba lo que veía. No en vano Kumeza era una "hembra de bandera"; siempre le gustó esa expresión con que algunos se referían a ella. Por el contrario, las palabras "puta o ninfómana", que también utilizaban a modo de insulto contra su persona alguna que otra vez, le sonaban despectivas y no las aceptaba. Otras como "mujer fatal" la dejaban indiferente. Ella, lo único que buscaba era cubrir sus necesidades sin depender de nadie. Y menos de esos machos prepotentes que pretendían aportar seguridad a la fémina que les acompañaba.

Cuando se sentó al lado de su acompañante notó como le miraba con fruición el escote antes que sus ojos, y se deleitaba con la observación de sus torneadas y largas piernas, cuyo final prometía algún paraíso imaginado entre sus muslos.

Ella sabía cómo captar la atención; las artes de seducción se las enseñó su madre. Mientras que su padre se centró más en las de defensa personal. No en balde era un soldado entrenado para la guerra. Recuerda que su familia vino a esta tierra huyendo de una.

Sus progenitores tuvieron que soportar condiciones de supervivencia extremas ante la escasez de alimento; teniendo que desprenderse de todo para huir precipitadamente del lugar donde habían nacido. Todo, con el único propósito de salvar lo más valioso que en ese momento poseían; lo más sagrado: sus vidas.

Se había convertido en toda una maestra, cautivando con sus encantos a los hombres. Se había especializado en vivir a costa de ellos mientras le duraban. De hecho desde que se independizó de su familia tuvo que cambiar varias veces de país, de  localidad, de ciudad, de estado; y más de una vez, de nombre. Simplemente para salvaguardar su seguridad en las zonas donde habitaba. Eso de que la llamaran "viuda negra" no lo acababa de comprender; quizá se referían a su color, aunque de eso también solía cambiar; era camaleónica.

En ciertos países más liberales, su manera de actuar pasaba más desapercibida. No obstante nunca bajaba la guardia; en más de una ocasión tuvo que demostrar su fortaleza ante seres dominantes y agresivos que querían imponer su criterio de manera brutal. Estas relaciones eran las que menos duraban, acababa con ellas de forma tajante. No eran baladís sus conocimientos de lucha cuerpo a cuerpo.

 

Kumeza acarició el rostro del hombre y le miró intensamente, observando cómo las pupilas de su interlocutor se le dilataban a causa del deseo.

Enseguida él, le propuso ir a su apartamento. Los había que se saltaban los preludios amorosos de cortejo. Eran directos e instintivos, demasiado básicos como para obtener placer de ellos.

Cuando estuvo desnudo y tendido en la cama frente a ella, le observó con interés científico. Un espécimen un poco más sobresaliente que otros. Evaluó fríamente cuanto le duraría este administrando bien los recursos.

Deslizó el escueto vestido hasta el suelo, y su esplendoroso cuerpo provocó en el sujeto una especie de conmoción; el colapso lo provocó ella poco después, cuando se puso sobre él y le desgarró el cuello con sus dientes.

Después de saciar su voraz apetito, pensó en lo importante de las palabras y su significado. Por ejemplo "devoradora de hombres" era el calificativo con el que más se identificaba. En el mundo extinto del que procedía, lo eran literalmente todas las hembras.

Eligió su nombre precisamente por eso. Kumeza, en Suajili, podía significar golondrina o devoradora. Al igual que "gustar" como verbo intransitivo, tenía dos acepciones. Aplicaba solo una con los hombres .


Derechos de autor: Francisco Moroz








30 comentarios:

  1. Un deseo muy fuerte. Me gusto tu escrito. Saludos

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  2. ¡Asombroso! Y con un final completamente inesperado. Se mantiene la tensión hasta el final. Muy buen relato. Un placer leerlo.
    Un abrazo

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  3. Una creatura horrenda que basicamente es a la vez inocente de lo que hace: El leon come gacelas... y no es inmoral.

    Espero NUNCA cruzarme con una ser tan voraz como Kumeza, tendre mas cuidado de ahora en adelante. Valga esta advertencia.

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  4. ¡Vaya con la devoradora! Me ha gustado mucho el relato, Francisco. Mantienes muy bien el suspense hasta llegar a ese final que no se adivina hasta las últimas líneas. Una historia estupenda. Felicidades y mucha suerte.

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  5. Si no hubiera sabido que el relato iba de extraterrestres, habría picado en el anzuelo de engaño y confusión que tanto te gusta lanzar, pensando en una indígena inmigrante (sobre todo por la fotografia que encabeza esta entrada), je,je. Aun así, a medida que uno se adentra en la historia ya se va perfilando el origen y naturaleza de esta magnífica hembra. Si muchos de estos especímenes habitaran este planeta, muchos hombres, especialmnete los mujeriegos, se verían en un mal trance.
    Has descrito muy bien tanto los prolegómenos, centrando la atención en la forma de ser de Kumeza, como el desarrollo y el terrorífico final de esta historia.
    Un abrazo.

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  6. Hola, Francisco. Menuda depredadora humana en sentido literal nos presentas. Esta cuando menos es hija de depredators que se mimetizan en como humanos de lo más sugerentes. Pues con todos los salidos que deben andar en esas webs de contactos no creo que a Kumeza le falte nunca comida fresca y seguro que a algún psicópata por ahí camuflado también se llevará por delante.
    A partir de ahora habrá que tener cuidado de en que portales nos apuntamos o podemos ser un plato de este particular menú. 🍽️😂
    Saludos y suerte 👽🖖🏼

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  7. Hola Francisco. No podía presagiar nada bueno tanto halago, y en efecto así ha sido. Lo que parecía una historia de emigración desde Africa se ha convertido en un cuento de terror alienigena. No en vano Kumeza le da una importancia especial al significado de las palabras, que todas sus víctimas pasaron por alto. Un abrazo y suerte.

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  8. Es buenísimo, Francisco. Va soltando la información perfectamente dosificada, tiene un final sorprendente y está muy bien escrito.
    Mucha suerte en el concurso.
    Un beso.

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  9. Gracias, Francisco, por participar con este relato en el homenaje a HG Wells y La guerra de los mundos. Un abrazo y suerte!

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  10. Buenos días, Francisco. Has jugado con todos nosotros intentando hacernos creer lo que no era. Una guerrera bien parapetada de estrategias (palabras, cambios de color, sensualidad a raudales). ¡Vaya alienígena la camaleónica Kumeza!
    Un fuerte abrazo, Francisco.

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  11. Relato de narración impecable y final sorprendente. Enhorabuena! Saludos!

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  12. Hola, Francisco. Un relato en el que describes al detalle la psicología y el comportamiento de apareamiento de una extraterrestre algo promiscua por necesidades dietéticas principalmente. Equiparable a una maravillosa Mantis Religiosa, la cual da cuenta de sus parejas después de ser fecundada, aunque hay que matizar que lo hacen con una finalidad exclusivamente nutritiva para dotar de las necesarias proteínas para el crecimiento de sus futuros vástagos. Muy bien trabajado el suspense hasta el final. Me ha gustado el relato. Buena historia.

    Un abrazo.

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  13. Hola Francisco; un relato que me hace recordar a una vieja película Especie...pero tu le das un toque de sutileza, seducción y voracidad a la sensual ET que como un camaleón cambia o muda su apariencia tal cual libélula y comete los mas atroces crímenes para alimentarse. Éxitos en tu participación en el concurso. Un cordial saludo.

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  14. Lo que parecía una historia "clásica" acabó siendo algo completamente diferente y terrorífico. Buen relato. Saludos.

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  15. Hola, Francisco: Como siempre, muy buena tu escritura y amplia tu fantasía. Manejaste la intriga hasta el final en el que nos mostraste a esta "carnívora fatal". Un saludo.

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  16. Hola, Francisco. Tremendo el personaje protagonista de un relato con una excelente narración y una tensión que va subiendo para terminar en ese final terrorífico y muy bueno. Me ha gustado mucho. Un saludo y mucha suerte.

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  17. Magnífico relato Francisco, el final terrorífico me ha dejado helada. Felicidades y gracias por traerlo.

    Un abrazo.

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  18. Seguro que la chica es fan de Cannibal Corpse.

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  19. Vaya despliegue lingüístico, Francisco. Impresionante relato, tanto en el fondo como la forma de contarlo.
    Un abrazo.

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  20. Hola, Francisco. ¡Vaya con Kumeza! Un ser camaleónico con un apetito viraz por la carne de hombre (limpio, por favor).
    Muy buen trabajo el tuyo, compañero. Seguro que con Kumeza tenemos relatos para largo pues creo que se lo merece.
    Un saludo y mucha suerte con el concurso.

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  21. Hola, Francisco. ¡Qué peligro tiene la "devorahombres" alienígena! Me ha gustado mucho tu relato, está muy bien escrito. El giro final me ha dejado literalmente sin aliento. Por cierto, muy acertado lo de la doble acepción de la palabra "Kumeza". ¡Un abrazo!

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  22. Me gustó mucho el relato, no me esperaba que se los comiera en el momento, creí que los iría consumiendo de a poco.
    Interesante de principio a fin.
    ¡Suerte en el concurso!
    Un saludo.

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  23. Pues sí que se las traía, la tal Kumera. Me atrapaste con el relato, con tu perfecta narración, y ese giro me vino de sorpresa y tan visual como si lo estuviera presenciando. Una cazadora en toda regla, la has descrito tan al detalle que no hay duda; le va a ir muy bien en su vida trashumante.
    Me encantó.
    Un abrazo!

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  24. Hola, Francisco. Una extraterrestre devoradora de hombres, sin dudas, tiene el sustento asegurado. Me gustó mucho la forma en la que narras y cómo vas envolviendo la historia con las palabras.
    Un abrazo!

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  25. "Devoradora de hombres" una frase que recoge un insigne escritor venezolano en su obra literaria Doña Bárbara, quien al igual que tu protagonista tuvo que sobrevivir en un mundo machista en los llanos venezolanos, una mujer frustada por el maltrato de los que llaman el género fuerte. Interesante relato digno de análisis para las culturas donde aún imperan culturas de violencia contra el género, la desigualdad. Esperemos un día podamos vivir, sin desigualdad de ningún tipo, donde aprendamos a complementarnos. Saludos

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  26. Fantástico y muy nuevo para mi.
    Me gustaria mucho conocerlo.
    Gracias por compartirlo.Abrazobuho ☺🍁🍂

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  27. Hola, Francisco. Como dice Josep Mª, El hecho de que el relato vaya de un extraterrestre, hace intuir que Kumeza lo sea, lo cual no tiene importancia para que el interés por lo que vaya a hacer o contar pierda fuerza. El relato es magnífico como nos tienes acostumbrados. No hace falta que haya invasiones destructivas (¿o sí?) o que estén deseosos de salvarnos o enseñarnos lo avanzados que están. Un lenguaje perfecto.
    Aunque no yaya costumbre en esta página de advertir correcciones, me tomo la licencia. Usas corchetes angulares, (<>)llamados por la RAE diples, donde deberían ir comillas bien "inglesas" (las que están en la tecla del nº 2) o «angulares» que se ponen pulsando alt y, sin soltar 174 para abrir o 175 para cerrar. Lo comento porque llama mucho la atención en el escrito.
    Como siempre, ha sido un placer. Un abrazo.

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  28. No me esperaba encontrarme al final con un "devoradora". Me ha gustado mucho el tono del relato ,Lo has ido llevando hasta el final, rodeado de intriga y mi cabeza, al menos, ha pensado diversas cosas que podían ocurrir, pero no esa.
    Saludos

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  29. Hola Francisco, me atrapa todo el relato, tu forma de narrarlo y por supuesto la composición metódica del personaje de Kumeza. Me gusta esa idea del conflicto universal, algo como qué no solo los humanos vivimos en permanente conflicto, y que al igual que las leyes de la física se aplican al universo, las leyes del comportamiento de las especies evolucionadas no sean tan distintas de las nuestras al fin y al cabo, también los humanos se devoran los unos a los otros. Muy buena historia, me encantó, un gran abrazo y suerte en el tintero.

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  30. Hola Francisco!, a mi como a Josep Mª no me sorprendió mucho el final al saber que la cosa iba de extraterrestres,... aún así el relato no me dejó indiferente y te atrapa a cada párrafo que lees.
    Te felicito, mucha suerte en el concurso!

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