Por si una noche decide devolvernos lo que se llevó, es la causa por la que mi hermano y yo estamos muy pendientes cada vez que llegan estas fechas.
Hace tres
años, ocurrió lo que ninguno de nosotros podía imaginar. Un suceso misterioso
que no tenía explicación. Mamá parecía confundida, enfadada y contrariada a
partes iguales por el hecho de que nuestro padre no apareciera el día de
navidad.
Mi
hermano dice que papá fue abducido por los extraterrestres, yo digo que fue
Papá Noel el que se lo llevó. Y mamá nos sigue repitiendo machaconamente que fue
una lagartona.


Ja, ja. Yo me inclino más por creer a la madre, pero para los niños es más llevadero lo de Papá Noel o los extraterrestres. Yo creo que la madre no debería insistir. Lo de la lagartona no lo entienden y, de entenderlo, no les haría ningún bien. Magnífico relato navideño
ResponderEliminarUn beso, feliz inicio de año y que se mantenga igual de feliz durante sus doce meses.
Va a ser la madre la que tenga razón. Salió a comprar tabaco y no volvió.
EliminarFeliz año, Rosa
Besos
Está bien que los niños vivan en la mentira inocente, pues han de tener vida de niños. Ya llegarán a la edad adulta, donde la mentira es el demonio.
ResponderEliminarLas verdades que realmente importan no se les cuentan. Es más bonito que sigan creyendo las mentiras que nos inventamos para desviar su atención de nuestras miserias.
EliminarUn abrazo y feliz año.
Los niños, en su bendita ignorancia, todavía tienen la esperanza de que su padre vuelva por arte de magia. La madre, en cambio, sabe que ninguna magia funcionará en este caso. Una pena.
ResponderEliminarUn abrazo.
Según vamos creciendo, que no madurando, nos damos cuenta que las mentiras nos las vamos inventando sobre la marcha. Y no para mantener la ilusión inocente a los niños, más bien para tapar ciertas crudas realidades.
EliminarUn abrazo, amigo. Y feliz año nuevo.